sábado, 29 de junio de 2024

Jhanas

Este pequeño texto se lo dedico a Rai, que un día me dejó caer, como quien no quiere la cosa, que si quería hacer el TFG sobre música y arquitectura, podía valorar, antes de decantarme por nada, mirar algo de John Cage, (y creo que ese día también me mencionó algo del dub jamaicano).


Las Jhanas
Hace más o menos dos meses leí este artículo de Nadia Asparouhova donde se habla de una forma de meditación ancestral y medio perdida que se está poniendo de moda en la Bahía de San Francisco. Me parecieron todo afirmaciones muy locas, como que la gente que lo practicaba decía que era lo mejor que había sentido en años, la gente que había tomado MDMA lo encontraba muy similar, o que cambiaban su estado de ánimo cotidiano para mejor. Como me picaba la curiosidad me decidí a probarlo.

Por lo visto y según los suttas (textos que recopilaron las enseñanzas de Buda) las jhanas formaban parte del entrenamiento gradual conducente al despertar o iluminación. Muy resumido: ser buena persona, dejar atrás los obstáculos del camino (ansia sensorial, malicia, letargo, inquietud y duda), practicar las jhanas, buscar la introspección que conduce a la iluminación, todo precioso. A lo largo de los años se ha ido perdiendo su práctica, pero hay unos cuantos linajes que lo conservan (Pa Auk Sayadaw, Ayya Khema, Bhante Vimaralamsi…) y ahora una empresa fundada por ingenieros (jhourney o jhanatech) se dedica a enseñarlo de forma exprés y recopilar datos biométricos de la gente a la que enseñan para ir mejorando su método.

¿Cómo se llega a las jhanas?

Básicamente hay que concentrar la mente, localizar sensaciones agradables en el cuerpo derivadas de esa concentración, montar un bucle entre esas dos cosas hasta que el foco se quede solo en la sensación agradable y eso se apodere de tu atención y en ese momento los pensamientos residuales que están en la mente son comentarios sobre la propia experiencia, del estilo: what the fuck, o esto es la leche, o cuando lo has encontrado una serie de veces: allá vamos.

La concentración inicial puede ser en la respiración, en particular en sensaciones alrededor de la nariz, o directamente se puede pensar en un momento de absorción feliz en algo: para mi funcionan música, naturaleza, otra alternativa es imaginar un animalillo o visualizar/sentir enviar buenos deseos a una persona no conflictiva para ti (es decir: alguien a quien inequívocamente y de forma natural le desees el bien). En un momento dado, esta concentración inicial en sensaciones físicas, recuerdos o buenos deseos a alguien, deriva en algún cosquilleo o vibración placentera (habitualmente en brazos/manos/cara/pecho), cuando se consigue identificar eso uno fija su atención en eso. Hay que pensar que estas sensaciones son muy susceptibles de inercia, y si se consigue identificar una pequeña muestra, es fácil irla ampliando. Si desciende la vibración, subes un poco más el volumen de tu objeto de concentración de base (sensaciones, recuerdos, buenos deseos). En un momento dado las sensaciones físicas se apoderan y se puede sentir como si hubiera una energía dentro de tu cuerpo que se moviera como las olas del mar, una bola de pinball de electricidad que se mueve o un fuego controlado que te quema poco a poco por dentro, es realmente físico (los pensamientos residuales que pudieras tener se reducen al mínimo) y esto sería la jhana 1.

Si después de acceder a la jhana 1 se deja atrás la sensación física, a través de una o varias respiraciones profundas, y quedarse con algo que estaba en 2º plano en la jhana 1 que es la alegría, estás en la jhana 2, para mi mucho más gratificante e interesante que la 1, que puede resultar incluso aversiva por su intensidad. En la 2ª, la felicidad emocional pasa a primer plano y las sensaciones de euforia y ardor al segundo. Y de forma parecida, después de pasar un rato en la 2ª uno puede, dejando atrás las sensaciones físicas residuales que quedaban, llegar a la 3ª, que se caracteriza por sensaciones más tranquilas y de estar contento en esa tranquilidad. Y hasta aquí puedo leer por ahora, porque es donde he estado, j1, 2 y 3 (más abajo pondré detalles de todas las jhanas de distintas fuentes).

Efectos secundarios - sonrisa - recuerdos - introspección/ligereza

Descubrir que estos estados mentales existen y que están al alcance de la mano es como que te digan que tu coche tiene una palanquita secreta que es para volar.

Una característica de estos estados es que es casi inevitable reír, o sonreír, de una forma casi maníaca en la 1ª y que se va haciendo más sutil a medida que se progresa a la 2ª y 3ª… Un día tuve agujetas de reír toda la tarde.

Después de una sesión especialmente satisfactoria, a lo largo de la tarde me vinieron (después de la práctica) una serie de recuerdos de la infancia (en los que no había pensado jamás): estar regando las plantas en casa de mi abuela y apuntar con el agua a un pavimento de piedras para observar los patrones del agua expandiéndose por las piedras; estar viendo la chimenea de pequeño y acercar una ramita, para en cuanto prendiera volverla a sacar y observarla arder y apagarse y repetir el proceso, sintiendo un cosquilleo en la nuca cada vez que la ramita volvía a prender; estar de noche en la cama, también en casa de mi abuela, con las sabanas ligeramente húmedas, una persiana que no baja de todo deja pasar la luz de los coches que pasan por la carretera, muy tamizada por los pinos que hay en medio, y el ruido de los coches que pasan es como las olas del mar… También un recuerdo reciente, de hace menos, bajando de dar un paseo por el monte en Alcañiz, pararme en un banco y escuchar los sonidos de dos perros distintos, varios pájaros, coches, gente gritando y parecerme que todo encajaba (y al ser consciente de ese recuerdo entendí de golpe muchas cosas de John Cage, o más que entenderlas las bajé a tierra y recordé haberlas experimentado…)

Para buda parece ser que las jhanas eran un trampolín para la introspección o vipassana, es decir, haber cultivado esos estados mentales y haberte marinado en ellos, te ponía en un modo idóneo para hacerte preguntas difíciles, y no tomarlas tan en serio, porque al fin y al cabo que más da todo si te puedes marinar en felicidad. Esto me recuerda a lo que contó Rai una vez en su intervención en esta conferencia en la que hablaba de la sonrisa de Alejandro de la Sota, y se hacía eco de su idea de que a la arquitectura “hay que pillarla de improviso”. Para cerrar el círculo, creo que esto también es cierto de esta forma de meditación, hay que tomarlo como un juego, o como una aventura, y si a uno se le ocurre algo que meter en ese bucle, probarlo.

Conclusión

En fin, tengo muchas razones para pensar que John Cage y Alejandro de la Sota transitaron por estos estados mentales, y doy fe de que se puede acceder a ellos pensando en la frase con gran carga psicoactiva “la emoción de la arquitectura da risa, la vida no” y todo lo que se deriva de ella.

Ojalá esto sirva para ser todos más felices, ver las cosas tal y como son y tener el convencimiento de que el juego y la ligereza son parte del camino para cambiarlas.

Si alguien quiere preguntar algo sobre esto, o más recursos, entrevistas, conferencias etc. puede preguntarme.

PD: que curioso que me parece que la entrada al arroyo (la primera de las 4 fases hacia la iluminación) se llama Sotapanna en Pali.


Artículos/contexto: 

-Visión general del tema:
https://asteriskmag.com/issues/06/manufacturing-bliss
https://www.vox.com/future-perfect/354069/what-if-you-could-have-a-panic-attack-but-for-joy
 

-"Safari" por las jhanas tremendamente útil y clarificador
https://nadia.xyz/jhanas
 
-Caracterización jhanas en distintas tradiciones budistas
https://link.springer.com/article/10.1007/s12671-024-02367-w
 
-Escáner de cerebros bajo los efectos de las jhanas
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37943791/
 
Libro de Leigh Brasington muy bueno: 
Right Concentration: A Practical Guide to the Jhanas

Vídeo jhanas:

Intro de Michael Taft (fácil y directo):
https://www.youtube.com/watch?v=0K5ypXyF3dY&t=1175s


Intro de Ayya Khema (más detallada):

https://youtu.be/riF10Q7GQ1M?si=yVQLCG96GGaAxOtL


Grabación muy útil: jhanas desde sensaciones físicas:
https://art19.com/shows/buddhist-geeks/episodes/dbf5c9ff-d97b-4065-87bd-9151af0ad37c

viernes, 2 de junio de 2023

Paisajes productivos, ribazos y cosmotécnicas

Paisaje productivo con ribazos

"Si los humanos quieren que lo salvaje sea posible, tienen que hacerlo posible. Si el equilibrio es el principio por el que hemos de regirnos y la estabilidad el objetivo que deseamos alcanzar, debemos colaborar activa y deliberadamente con la naturaleza." —Wendell Berry 

 
 

Me lo he pasado muy bien con la última entrega del Blog de Arquia editado por Jaume Prat. He estado pensando sobre los temas que se proponen y me animo a compartir unos apuntes rápidos. Os recomiendo leer/ver/escuchar esas entradas antes de leer esto.

Soy arquitecto de formación pero oficinista de los paisajes productivos (delineante de concentraciones parcelarias). Más adelante contaré algo de ese trabajo.

Por otro lado, de pequeño lo que más me gustaba en el mundo era ir con mi abuela al pueblo, ver las vacas en el monte, ordeñar las cabras, debullar el maiz, aprender a apañar las patatas, ir a ver como se ponían los chorizos en el ahumadero… Es decir, la experiencia directa e inolvidable de un paisaje productivo.

Cosmotécnicas

Una de las primeras referencias que me vinieron mientras leía las entradas del blog fue este artículo de Alan Jacobs. En este artículo, que recomiendo muchísimo, se habla de como escapar de la cultura de obediencia a la que ciertos tipos de tecnologías nos dirigen. A lo largo de su exposición nos lleva de la mano del filósofo Yuk Hui y sus cosmotécnicas. Para este autor sólo podemos entender lo universal de la tecnología a través de su dimensión no universal. Las cosmotécnicas son la unificación de una cosmovisión y una moral concretas a través de actividades técnicas (arte, artesanía, fabricación).

Al principio del artículo Jacobs se refiere a la diferencia entre el ruedero y el maderero. Antiguamente el oficio de ruedero implicaba un conocimiento profundo de la madera. La madera con las cualidades óptimas para fabricar ruedas no se encuentra fácilmente. El trabajo del ruedero implica un cuidado minucioso de los bosques en los que crece esa madera.

Años más tarde un nieto del ruedero se sigue dedicando a la madera. Pero ahora ve la madera como un recurso a la espera de ser explotado. Cuando se necesita madera se talan árboles. Otra persona los transporta. En una fabrica se tritura y en otra se hace el papel.

Ribazos

En mi trabajo como delineante de concentraciones parcelarias paso gran parte del tiempo dibujando ribazos. Los ribazos son un elemento del paisaje agrícola que estructura el territorio, especialmente en cultivos de secano. Es una tira en la que se arruga la tierra, se acumulan piedras y vegetación arbustiva, a veces apoyan pequeños aterrazamientos en las parcelas. Sus funciones son múltiples. Sostienen o ralentizan el paso del agua. Sirven de soporte a la fauna local que eventualmente controla plagas. Suponen un buen paso por los campos sin pisar lo sembrado.

Con el advenimiento del tractor hubo un tiempo en el que se destruyeron muchos ribazos. La presencia de estos elementos requiere de más pericia a la hora de maniobrar y a veces obliga a dar rodeos. En un momento dado las subvenciones se daban no por superficie total sino por superficie cultivada y los ribazos se clasificaban como no productivos. Quitarlos implicaba más subvención, y más producción en las siguientes cosechas. Más a largo plazo, progresiva degradación del ecosistema, erosión, escorrentías sin que cale el agua…

Afortunadamente, cuando llegué yo ya se había superado esa fase. Una de las primeras cosas que me transmitieron fue lo importante que era reflejar los ribazos en la clasificación de tierra. En vez de un estorbo ahora son como los signos de puntuación a la hora de reorganizar la propiedad con la concentración parcelaria.

El tractor es una tecnología prescriptiva (centrada en la optimización de una parte concreta del trabajo) y el ribazo es una tecnología holística (con una escala temporal y productiva más larga presente). Ambas son herramientas.

Quitar los ribazos para maniobrar un poco menos con el tractor es parecido a soltar un gato en un campo para que no vengan los ratones.

Un gato y un ratonero

Hace un tiempo un compañero de la oficina comentó que se había puesto un gato en la casa de aperos de la huerta para evitar los ratones. Veía al gato como un recurso. También nos había contado que había una ardilla rondando por su terreno. Le encantaba observarla subiendo por los pinos y los almendros, hasta había pensado en ponerle un comedero. Un día vino todo disgustado, la cola de la ardilla apareció cerca de donde dormía el gato. También se había estado poniendo las botas con algunas tórtolas y gorriones, ningún ratón.

Contrasta con ese triste relato el encuentro que el poeta/agricultor Wendell Berry relata con un ratonero de cola roja. Mientras araba una pequeña parcela con sus aperos guiados por caballos, el ave rapaz se posó a cinco metros y se quedaron un rato mirándose. El escritor hace un par de conjeturas:

"el ratonero llegó atraído por la conjunción de la pequeña parcela de pasto y sus arboledas colindantes, del campo abierto para la caza y la seguridad de la vegetación alrededor. Se trata del fenómeno de los márgenes o las lindes que, sabemos, es uno de los elementos más sugerentes en un territorio diverso, tanto para los animales como para los hombres."

y "ese breve encuentro entre el ratonero y yo ocurrió porque el tipo y las dimensiones de mis tierras, la forma en que las trabajo y la tecnología que utilizo permitieron que ocurriera. No habría pasado si hubiera estado conduciendo un tractor por un campo de trigo de cuarenta hectáreas"1

Filosofía-ribazo

Cuando se exportó, tras el descubrimiento, el cultivo de maíz, no se acompañó de la cultura del maíz. Esto incluía la nixtamalización (cocción con cal), que hace más biodisponibles ciertos nutrientes. Así se dio lugar a problemas derivados de la desnutrición como la pelagra en lugares donde suponía la base de la alimentación. Recientemente se ha descubierto un método que reduce drásticamente la contaminación de las aguas derivada de la nixtamalización a escala industrial.

Cuando se exportó el café de África a América y cuando el chocolate hizo el camino inverso, no se si se exportaron las respectivas culturas, pero tampoco se exportaron las plagas que les afectaban. El chocolate dio mejores rendimientos en África y el café en América que en sus respectivos lugares de origen.

El advenimiento de la desmotadora de algodón, al optimizar y abreviar el procesado del mismo, aumentó la demanda de mano de obra esclava en EEUU para la fase de cultivo que seguía siendo manual.

Otro compañero del trabajo (ingeniero agrícola) dice que a la hora de inspeccionar una parcela, el dron ve cosas que él no ve, y él ve cosas que el dron no ve.

La filosofía-ribazo hablaría de hacer sin hacer, preguntarse si estamos obedeciendo a una tecnología o a nosotros mismos. Si trabajamos con o contra la naturaleza.

La crítica de la tecnología que establece el artículo que enlazaba más arriba no es la negación de la tecnología. Es el rechazo de un futuro tecnológico demasiado homogéneo. Huir tanto del orgullo (mira mi juguete nuevo) como de la desesperación (el mundo se acaba) que se imponen como opción única. Buscar canales sutiles como los de los paisajes productivos tal y como se habla de ellos en el blog de arquia… Escuchar una música tan vasta que sólo se percibe localmente y en fragmentos. Hacer preguntas más relevantes.

"Good work finds the way between pride and despair.
It graces with health. It heals with grace.
It preserves the given so that it remains a gift.
By it, we lose loneliness:
we clasp the hands of those who go before us, and the hands of those who come after us;
we enter the little circle of each other’s arms,
and the larger circle of lovers whose hands are joined in a dance,
and the larger circle of all creatures, passing in and out of life, who move also in a dance, to a music so subtle and vast that no ear hears it except in fragments."
         —Wendell Berry2

Notas

1Ambas citas del artículo "Entenderse con la naturaleza" en El fuego del fin del mundo (colección de artículos de Wendell Berry editado por Errata Naturae) 
 
2De la la colección de ensayos What Are People For, aquí

martes, 20 de octubre de 2015

Una conversación (ficticia) entre John Cage y Alejandro de la Sota

En el año 1958, John Cage imaginó y escribió una conversación ficticia con Satie para un artículo en homenaje al compositor francés. La siguiente conversación es un homenaje al propio Cage y a Alejandro de la Sota, que nació un día como hoy en 1913. Los dos autores jamás se conocieron, pero si compartieron arco temporal, y a pesar de vivir en realidades absolutamente diferentes, compartían ideas y posiciones ante la vida, así como su admiración por Mies o Buckminster Fuller. Además de que John Cage era un gran aficionado de la arquitectura y Sota de la música.

En este diálogo ficticio, compuesto por fragmentos tomados de los distintos escritos de ambos, uno no escucha lo que dice el otro, pero sus reflexiones, en muchos casos llenas de misterio, se encadenan y resuenan entre sí. A la derecha se puede leer a Sota y a la izquierda a Cage:


Leer libros o revistas de arquitectura
es una cosa realmente aburrida.
En cambio, tener conversaciones con
gente de otra naturaleza le enriquece
a uno por dentro.


Dondequiera que estemos, lo
que oímos es en su mayor parte
ruido. Cuando lo ignoramos, nos
molesta. Cuando lo escuchamos, 
lo encontramos fascinante.
No hay naturaleza ni paisaje 
anodinos; todo tiene profundísimo
interés. La arquitectura puede
acercarse a la naturaleza, puede
ponerse enfrente, no puede olvidarla;
de tener importantes amigos
o importantes enemigos podrá
esperarse algo de nosotros;
nunca si vivimos con indolencia.
En mi nuevo piso con vistas al
East River, en la parte baja de
Manhattan, vuelto de espaldas a
la ciudad, mirando el agua y el
cielo... la quietud de este retiro 
me llevó por fin a enfrentarme a 
esta cuestión: ¿con qué objetivo
escribe uno música?
Un buen día dejé de trabajar y
procuré pensar libremente en lo 
que hacía y se hacía. Ese mismo
día empezaron a desprenderse
tantos añadidos que a cualquier
pensamiento serio sobre
arquitectura se abrazaban, se
pegaban como auténticas lapas,
crustáceos. El resultado limpio
era atractivo y pensé que también
podía llamarse Arquitectura,
tal vez arquitectura, y disfruté
con esa a minúscula, ya que me
bastaba para resolver los problemas
que siempre la arquitectura
tuvo que resolver: ordenación 
del mundo donde desarrollamos
nuestra vida.


Cuando un compositor siente la

responsabilidad de hacer, más
que de aceptar, elimina del área
de posibilidades todos aquellos
acontecimientos que no sugiere
la moda de la profundidad en ese 
momento. Al tomarse a sí mismo
en serio, desea ser considerado
grande, y en consecuencia disminuye 
su amor y aumenta su miedo y su
preocupación por lo que la gente
pensará.
Porque no hay nada que decir,
no todo el mundo está obligado
a decir cosas, sino a crear un 
ambiente que sirva para seguir
viviendo.
Una alumna de Mies fue junto a
el y le dijo, "tengo dificultad 
estudiando contigo porque no dejas
espacio para la expresión personal." 
Él le preguntó si llevaba una pluma. 
Tenía una. Él dijo, "escribe tu 
nombre." Ella lo escribió. Él dijo,
"eso es lo que yo llamo expresión 
personal."
Si; Mies inventó un lunes una 
arquitectura para ser repetida,
rehecha, copiada...
¿Y música -la palabra, quiero
decir- es un sonido? Si lo es, ¿es
música la música? ¿Es la palabra 
"música" música? ¿Comunica
algo? ¿Está obligada a hacerlo?
Hemos hecho hincapié cantidad
de veces sobre la necesidad
absoluta de anular la arquitectura
para realmente hacerla, tanto que
si hoy no lo es, ¿valdría inventar
otro nombre?
Si tenemos una actitud protectora
hacia la palabra "música,"
protejámosla y encontremos otra
palabra para las demás cosas que
entran por el oído. Resulta una
pérdida de tiempo preocuparnos
por las palabras, los sonidos. Lo
que es, es teatro y estamos en él 
nos gusta hacerlo.
Desearíamos alumnos vírgenes que 
nada supieran de arquitectura, para 
mejor poder luego hacerla, entendemos 
como error iniciarles tan pronto en la 
profesionalidad, elementalmente,
sin haberla relacionado con todo el
mundo que vivimos.
Nuestra intención es afirmar esta
vida, no producir orden a partir
del caos ni sugerir mejoras en la
creación, sino simplemente
despertar a la propia vida que
vivimos, que es excelente una
vez que dejamos atrás nuestra
mente y nuestros deseos y la
dejamos actuar por sí sola.
La arqutiectura dejó de ser, nosotros
no somos, y nosotros con los demás
técnicos podremos plantear
los "problemas" a su altura y sus
soluciones trataremos de que
no vuelvan a llamarse arquitectura,
sino soluciones. La humildad
de las cosas es que son y es que
sirven.
Como decía Klee: "Yo quiero ser
como un recién nacido, sin saber
nada, absolutamente nada
acerca de Europa; ignorando
poetas y modas, ser casi primitivo.
Entonces quiero hacer algo muy
modesto; encontrar por mi mismo
un pequeño modelo formal...
y algún día, a través de la
repetición de un paso tan pequeño
pero tan original, vendrá un
trabajo sobre el cual pueda 
verdaderamente construir."
Se siente un descanso grande
cuando, ante el nuevo trabajo, no
tenemos historia entre las manos.
No hay mayor presencia que la
ausencia.
La estructura está completamente
controlada por la mente. Ambas
se deleitan en la precisión, la
claridad y la observancia de las
reglas. Mientras que la forma
solamente quiere libertad para
existir. Pertenece al corazón; y la
ley que observa, si es que se somete
a alguna ley, nunca ha sido ni
será escrita.
Hemos negado en nuestros cursos
la forma; tal palabra cuesta 
pronunciarla en todas nuestras
charlas; se la acoge sin nombrarla
cuando es un resultado. Todo 
tiene su forma y nunca se nombra
nada más que en aquellas 
ocasiones que la relacionan con 
el arte, y ahí precisamente está el
problema, la gran duda.
La forma es lo que interesa a todos
y afortunadamente está dondequiera
que estemos y no hay lugar donde
no esté. La más profunda verdad, 
eso es.
¿Es posible que sepa un artista
con qué ha de hacer una nueva
obra? Pueden dividirse los artistas 
en dos únicos grupos: los que
saben hacer la siguiente obra
y los que no saben hacerla: los 
primeros son artesanos, "quien
hace un cesto hace cientos;" los
segundos son artistas auténticos,
los únicos que realmente lo son.
Estos últimos, sin saber, harán su
nueva obra, obra de arte.
No preguntarnos qué viene después.
Seguir con ánimo "a través de muchas
situaciones peligrosas." ¿Y cuál es su
propósito cuando escribe música? No
me dedico a los propósitos; me dedico
a los sonidos. ¿Qué sonidos son esos?
Los hago igual de bien cuando estoy 
sentado tranquilamente buscando setas.